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ANDALUCÍA
AMARGA de Salvador Távora
Un poema físico y sonoro sobre la emigración
CRÍTICAS
LE DRAPEAU ROUGE - Bruselas 30 de Abril de 1979
"Vosotros, al entrar aquí, abandonad toda referencia". Y es
cierto que "ANDALUCIA AMARGA" es un espectáculo que hace falta ver, dejando de
lado todas las costumbres teatrales. Se trata aquí de la emigración, y en particular de
la emigración de la "Andalucía amarga". Lejos de los senderos ya hechos, de
los buenos sentimientos que dan buena conciencia... Invitado por el "KAAITHEATER
79", Salvador Távora ha querido presentarnos esa emigración desde el interior, a lo
largo de un extraño ceremonial, doloroso, lleno de gestos de alienación, pero como
sublimado por el cante y el baile aunque transmitan antiguos temores, el necesario exilio,
el pan duramente ganado.
Francis CHENOT
EL PAÍS - Madrid 08 de Abril de 1980
"Lo que se relata con todo ello es la vida de un pueblo que va
siendo privado de sus raíces, de su tierra, de su forma de trabajo, de su libertad.
Conducido a la emigración, al trabajo industrial, a la despersonalización. El símbolo
más inmediato: una gigantesca excavadora que, con movimientos precisos -con esa especie
de horror que produce siempre lo humanoide en lo mecánico- va obligando a hombres y
mujeres, distribuyéndoles, aplastándoles si es preciso. Podría decirse que está
presente en este enfrentamiento de hombre y máquina, mediante una metáfora actual, el
viejo enfrentamiento con el destino, la lucha agónica contra las fuerzas superiores: el
"dios de la máquina" (deux ex machina) de Eurípides y su tiempo. Como en todo
buen teatro, la emoción sobrepasa la anécdota que se está relatando, incluso la
localización geográfica en que se desarrolla. Atañe la esencia del hombre".
Eduardo HARO TECGLEN
T.Z. - Munich 28 de Mayo de 1980
"Ni "Mephisto", ni "Siegfrid": su primera
cumbre la encontró el Festival en "Andalucía Amarga" del Grupo español
"La Cuadra de Sevilla".
Del mismo tema, hace dos días en este mismo lugar, trató también el Teatro Campesino;
pero, mientras ese Grupo lo abordó de cara al pú,blico con muchos medios circenses,
"La Cuadra" celebra un juego sacramental y ritual, de una sublime belleza,
fascinante y sobria.
No se debe buscar en esta obra de TEATRO, IMPONENTE, una traducción profana, palabra por
palabra, hay que dejarse impresionar por el clima y las sugerencias; y entonces, las
imágenes y los sonidos se reciben como experiencias llenas de sensaciones fuertes y
estremecedoras. Hace falta absolutamente ver este espectáculo".
Rolf MAI
L´UNITA - Bolonia, 28 de Noviembre de 1981
"Es un acto generoso de rebelión, de demencia que, utiliza, en
ciertos momentos, apoyándose en el violento estremecimiento provocado por la lancinante
columna sonora del flamenco, la construcción de imágenes preciosas y ambientes
sugestivos, evocando una real condición de tragedia y la desesperación. Los actores que
se entregaron con todas sus energías físicas y mentales, hasta llegar a ser los
"sacerdotes" de un sacramento vital y terrible, fueron muy aplaudidos, por un
público demasiado conmovido.
Gianfranco RIMONDI
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