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LAS BACANTES, de Salvador Távora

Inspirado en el texto de Eurípides


TEXTOS PREVIOS AL ESTRENO


REFLEXIONES SOBRE EL MONTAJE

Cuando Miguel Narros me propuso el montaje, para el Teatro Español, de "LAS BACANTES" de Eurípides, olvidando, deliberadamente, con tal propuesta mi alergia a los textos teatrales densos y filosóficos, sentí una profunda sorpresa. En primer lugar, porque invitarme a volver la vista hacia un texto dramático de hace más de dos mil años, cuando ando desesperadamente intentando fijar un lenguaje escénico alejado de la historia literaria del teatro, carecía, al parecer, de sentido. Y en segundo lugar, porque el marco histórico de "LAS BACANTES", Grecia, Tebas, etc., Una imagen de Las Bacantesestán en la distancia y en el tiempo muy lejos de mi Andalucía y mi Sevilla, lugares, motivos y sentimientos que han llenado, hasta la fecha, de significativos compromisos estéticos mis trabajos teatrales.

Tras estas dos simples consideraciones quedaba claro que, en la propuesta de Miguel, andaba mezclada una más compleja intención, que entendí enseguida después de volver a leer minuciosa y concienzudamente el texto de "LAS BACANTES" : era evidente que Miguel Narros, como un atrevido hombre de teatro que es, deseaba expolear mi imaqinación y ponez en cuestión mis conquistas a-literarias, situándolas con generosa crueldad, frente a uno de los textos que más firmemente sostienen, y con más vieja dignidad, la historia de la literatura dramática.

Acepté el montaje, asumiendo sus riesgos y creo que voy a responder al desafío; al menos, voy a poner en juego, quizás con más deseos que capacidades, todas mis aspiraciones; ya que las razones por las que estimo se puede andar por la escena agarrado, emocionalmente, al texto de "LAS BACANTES", casi sin pronunciarlo, están, para un hombre del Sur, al alcance de la mano.

Por encima de la calidad del texto, Eurípides, cuatrocientos y pico de años antes de Cristo, nos plantea en esta obra un debate que hoy sigue cargado de actualidad, lleno de interrogantes, y sólo muy tímidamente proclamado el punto positivo de su equiIibrio: el debate cultural Norte-Sur. Penteo frente al dios Baco. Lo pagano y lo religioso. Los impulsos ante la reflexión. El mundo del Sur, oriental, de lo Dionisiaco, con el mundo rígido y estricto del Norte. Lo báquico y lo apolineo, dos posturas que, en cierta medida conviven en cada uno de nosotros, que, llevadas a sus extremos, son capaces de desencadenar laUna imagen de Las Bacantes tragedia provocada por los excesos del dios o los excesos del rey, ambos, sin duda, desmedidos.

Todo esto, de alguna forma atañe directamente a mi actitud ante la vida, y mi concepción teatral, que está entrentada, justamente, con el teatro exclusivamente literario, por lo que éste tiene de encadenamientos y limitaciones de las posibilidades expresivas. Mis propósitos teatrales parten siempre de una especie de poética de los sentimientos donde los ruidos, la luz, el color y el olor, tienen un sitio precisamente más fundamental, a escala de comunicación, que la palabra que encorseta la expresión. Y tal como yo contemplo y siento el texto de Eurípides, en él, inciden también el choque de estos dos mundos: el estrictamente literario, lo escrito e inamovible, y el que ofrece la oportunidad de prestar al texto seco la aportación de un universo intuitivo y sensual, añadir a las más viejas formas teatrales, a la tradición de la palabra, añadir, digo, buscando el deseado equilibrio, toda una constelación de sentimientos rítmicos, vivos y directos. Y, a sabiendas de que un espectáculo teatral no va a aportar ninguna solución a un debate cultural de tal magnitud, hemos volcado en el trabajo nuestros esfuerzos, aspirando al menos a mostrar elementos emotivos que la sugieran.


Salvador TÁVORA

LA CONCEPCIÓN DEL ESPECTÁCULO

Después de leerme infinidad de veces el texto de Eurípides, mi mayor preocupación fue olvidarlo; y cuando en mi mente se fue difuminando el valor literario de la obra y me quedó sólo el estado emocional que transmite la tragedia, apareció ante mí el espectáculo como un ritual de "paganismo sacramental" lleno de valores nuestros; valores, que ya están en la vida cotidiana de cada sevillano, cargados de arte : la marcha procesional, el color negro y el oro, el vino, los cirios, los brazos airosos de una bailaora, los tambores rocieros, el Alba, los claveles, el sexo, el dolor y la muerte. Todos estos elementos de la vida dionisiaca del andaluz se enredan entre sí, por una extraña y mágica correspondencia, en cuanto se colocan juntos; y para que sirvan como elementos dramáticos clarificadores en esta conversación estética que mantengo con la sociedad a la que pertenezco, no hay más que ordenarlos rigurosamente, aplicarles, con artística crueldad, una fuerte disciplina que aspira a convartirse en arte, porque el arte consiste en una disciplina estética.

¿Y qué tienen que ver todos estos elementos sensoriales nuestros con Eurípides y "LAS BACANTES" y Una imagen de Las Bacantescon el compromiso social que, yo constantemente pregono, debe tener toda obra artística ?... Con los griegos, Eurípides y "LAS BACANTES", TODO. Y con el compromiso social, MUCHO: a Herbert Read (1), le preguntaron ¿Cuales son los valores capaces de mejorar el mundo? Y Read contestó: LA ESTETICA.

Así con estas convicciones, he concebido el espectáculo. Arrastrando Tebas a Sevilla; convirtiendo la filosofía teatral de Eurípides en una experiencia estética que, a la par que deleite los sentidos, sirva a los intereses de nuestra tierra.

Salvador TAVORA


(1) Filósofo inglés, autor de, entre otras obras: "El origen de las formas en el arte", "Arte y alienación", "Arte y Sociedad", etc...


EL TEMA RELIGIOSO EN "LAS BACANTES"


Nuestra vida sevillana, y más en estos días, está llena de "religiosidad". Y pongo religiosidad entre comillas por sus singulares características. También mis Bacantes están llenas de canibalismo, pero de un canibalismo sacramental. Nada de eso debe resultar extraño en el montaje teatral de una tragedia griega. Quizás pueda resultar lejano, y lo digo con todo respeto, de las "MEDEAS" y "ANTIGONA" que hemos visto con frecuencia por nuestros circos romanos.

Algunas citas, en ese sentido, refrendan mi concepción:

"Entre los primitivos, como entre los civilizados, la vida religiosa produce, en una forma o en otra, el uso religioso de la sensibilidad." (1)

"El coro en "LAS BACANTES", como en un rito de iniciación, descubre el "Tremendum": la revelación casi simultánea de lo sagrado, la muerte y la sexualidad." (1)

"No es sólo el aparato mitológico el que se echa a andar en "LAS BACANTES". En ninguna otra tragedia, exceptuando quizás el "PROMETEO" de Esquilo, las imágenes evocadas se acercan tanto a los arquetipos religiosos básicos." (2)

"Ninguna otra de las tragedias griegas conservadas se encuentra tan impregnada de imagenería religiosa como "LAS BACANTES." (2)

"Dionisos es una deidad que ha de beberse. Ser poseso significa estar poseído por Dios. La danza sacramental y el Eros sagrado son plegarias del cuerpo." (2)

"Una bacante imita mediante sus giros orgiásticos el drama patético de Dionisos. Una danza imita, siempre, un acto arquetípico o conmemora un momento mítico." (3)

"Dodds ha llamado a "LAS BACANTES" un drama Dionisiaco de la Pasión. El sufrimiento de Dionisos empieza, en la obra de Eurípides cuando es prendido por los soldados del Rey Penteo." (2)

En mis Bacantes, al final de esta escena, sin soldados, una voz rota grita:
Cuando digo Andalucia
la boca me sabe a sangre
a barrancos de Almería
y a sal amarga de Cádiz.

Y entonces, empezamos a encender cirios...

Salvador TAVORA




(1): Mircea Eliade, en "Mitos, Sueños y Misterios".
(2): Ian Kott, en "El manjar de los Dioses".
(3): Mircea Eliade, en "El Mito del eterno retorno: arquetipos y repeticiones".




LA ADAPTACION LITERARIA


La adaptación literaria en unas Bacantes como la nuestra, estructurada, fundarnentalmente, con imágenes y sonido, ha consistido en acomodar y resumir los contenidos del extenso texto de Eurípides a nuestro modo de hablar o cantar; evitar todo tipo de condicionamientos en la dicción, y acercar el texto al ritmo, el personaje a la persona. Así, los escasos textos que provocan las acciones tienen la simplicidad de lo directo y la profundidad de la palabra cuando se proyecta por la mágica comunicación de la voz modulada o del cuerpo en movimiento.

Los textos 4, 5, 7, 8 y 14, de nuestro trabajo son exponentes claros del respeto con que hemos intentado acercarnos al texto clásico de "LAS BACANTES" desde nuestras formas y modos.

Salvador TÁVORA