LOS PALOS, de Salvador Távora
a partir de documentos ordenados y propuestos por José
Monleón
CRITICAS
FESTIVAL DE NANCY
del 8 al 19 de mayo de 1975
"L'EST REPUBLICAIN" - 10 de Mayo de 1975
"Prescindamos de cualquier exquisitez de vocabulario y digamos
llanamente que los espectadores del Festival tienen suerte: porque esta experiencia
teatral de "La Cuadra" merece la estimación y obliga al respeto. Por su
autenticidad y su simplicidad, que acaban siendo la antítesis de lo ingenuo".
M.H
PARIS.
LA CARTOUCHERIE DE VINCENNES. THEATRE DE LA TEMPETE
del 19 al 24 de mayo de 1975
LE MONDE- 23 de Mayo de 1975
"Luces contrastadas, una pesada parrilla de troncos, que los
hombres sostienen y, a veces, los aplasta, es suficiente para que "La Cuadra"
rebase la historia y la personalidad de García Lorca para evocar -es la fuerza de lo
austero y de lo auténtico- la cólera y la esperanza de los que no se someterán
jamás".
Colette GODARD
CARACAS.
ATENEO DE CARACAS
del 5 al 29 de junio de 1975
EL MUNDO- 11 de Junio de 1975
"El mensaje de "LOS PALOS" no está oculto. Palpita y
deja un sabor amargo en las bocas al no poderse hacer nada ante el devenir de los hechos.
Llama a la reflexión a todos aquellos que no han sentido como la libertad es comprimida
por las rejas o por las leyes injustas. Y produce una ira contra todos aquellos que
quieren mantener al mundo entre unos palos".
E.A.MORENO-URIBE
BRASIL-SAO PAULO.
TEATRO RUTH ESCOBAR
JORNAL DA TARDE- 6 de Agosto de 1975
"La sensación de participar de una experiencia profunda que nace
de las entrañas, eso es lo que transmite al público "LOS PALOS". Pocas veces
hemos visto en nuestros escenarios, un testimonio tan incómodo y convincente de verdad.
No se puede juzgar el montaje aplicándose los términos del teatro al cual estamos
acostumbrados. La diferencia no puede establecerse por el prisma de la valoración.
"LOS PALOS" no es mejor ni peor que las producciones tradicionales: es otra
cosa. A nadie le queda duda sobre el mensaje de "LOS PALOS". Es el medio popular
y sufrido que lanza su grito espontáneo, dentro de una elaboración artística singular e
impresionante.
El público paulistano no se puede privar de este monumento privilegiado y raro en el que
el arte se confunde con una vivencia humana esencial."
Sábato MAGALDI
WROCLAW-POLONIA.
5º FESTIVAL DE TEATRO
SZPILKI- 9 de Noviembre de 1975
"El teatro, teatro, teatro ha llegado"
(...)la sala, con sus aplausos y gritos aprobaba la fórmula de teatro, teatro que no se
encierra en la vía sin salida de las investigaciones formales. Teatro que da cuenta,
libre y claramente, de problemas cien veces más importantes que los presentados en este
tipo de investigación.
Marek GRONSKY
ZYCIE LITERACKIE- 16 de Noviembre de 1975
"El teatro abierto"
"Se equivoca el que piense que se trata de una lección folklórica o de una puesta
en escena de un hecho histórico. Los motivos de la acción teatral no se pueden describir
superficialmente, tan fuertes son las relaciones, tan compactos los elementos que los
producen, que sería casi inútil intentarlo...".
Elzbieta MORAVIEC
EL PAIS - 24 de Octubre de 1975 - MADRID
"El resultado del compromiso político de "La Cuadra" es
un espectáculo apasionado, de técnica misteriosa, de fuerte espontaneidad, de
riquísimos valores orgánicos, en que unos andaluces elaboran una violenta ceremonia de
confesiones y desgarramientos. Movimientos y tonos son símbolos que sobrepasan las
bellezas acústicas y visuales de rigor para alzarse hasta cotas absolutamente
conmovedoras. (...) Todo revela en relación al espectáculo anterior una organización
dramática mayor. No es que se pierda la energía de las libres vivencias impulsoras; es
que el propio grupo las ha cohesionado, para evitar reiteraciones e ingenuidades. Popular,
bien popular continúa siendo el lenguaje pero ahora, además, con una severa voluntad
formal. Voluntad de oratorio capaz de testimoniar claramente los agravios físicos y
sociales, el espíritu de lucha, el rigor de la esperanza y el rigor de la violencia, la
validez expresiva de un ámbito escénico seco, pobre e implacable. Todo esto configura,
por supuesto, un lenguaje teatral "no literario", que renuncia a los puentes que
tradicionalmente tienden los personajes, aquí inexistentes, para transmitir directamente
su protesta, con los recursos, puramente populares, de unos sonidos, y unas imágenes de
fortísima carga emocional. Las secas imágenes de este lamento potencian un cántico de
dolor que habla en definitiva, nada menos que del destino del hombre. Pero habla con tal
autenticidad que el contacto con el espectador es algo furminante. Esa vía tan primaria,
esquemática y sobria es de una grandeza sobrecogedora y transmite vitalmente al
espectador todo el patetismo de las denuncias inexorables. Esos ocho palos cruzados no son
una estructura hermosa pero gratuita, son la expresión terminante de la dialéctica
opresor-oprimido y de la rabia, el dolor, la lucha.
(...) Por todo, "Los Palos" son, a la vez, una afirmación y un cuestionamiento.
Uno de esos espectáculos inolvidables que se quedan dentro de la conciencia humana,
resonando y resonando."
Enrique LLOVET |